Los perfiles más demandados en logística

El crecimiento del e-commerce, la digitalización y la presión por más eficiencia redefinen el empleo en el sector, pero se observa una escasez creciente de talento especializado.

 

De acuerdo con relevamientos recientes del mercado laboral, como los informes de talento de Randstad y ManpowerGroup en Argentina, los perfiles vinculados a logística, supply chain y tecnología aplicada se encuentran entre los más difíciles de cubrir. Según el estudio Talent Shortage 2025 de ManpowerGroup, más del 70% de las empresas reporta dificultades para encontrar talento.
En este contexto, hay cinco perfiles que concentran la mayor demanda y también la mayor escasez, dentro del sector.
El primero son los planificadores logísticos con foco en datos. Son quienes optimizan rutas, tiempos y costos en base a información en tiempo real. Escasean porque requieren habilidades analíticas avanzadas combinadas con conocimiento operativo.
Luego, están los analistas de supply chain con capacidad predictiva. Trabajan con modelos que anticipan demanda, stock y posibles disrupciones. La falta de formación específica en analítica aplicada explica gran parte de su escasez.
En tercer lugar figuran los especialistas en última milla, que son claves en un contexto donde la experiencia de entrega define la percepción del cliente. Son difíciles de encontrar por la complejidad operativa y la necesidad de adaptación a entornos urbanos cambiantes.
También participan los técnicos en automatización y almacenes inteligentes. Operan sistemas robotizados, software de gestión y tecnologías de picking avanzado. La rápida incorporación de estas herramientas dejó al mercado sin suficiente talento capacitado.
Por último, los perfiles en logística sustentable. Están incluidos los profesionales capaces de optimizar rutas, reducir emisiones y mejorar la eficiencia energética. Es un rol emergente, todavía con baja oferta de especialistas en el mercado local.

 

Escasez
“Hoy la logística necesita perfiles híbridos, que entiendan la operación, pero también sepan trabajar con datos, tecnología y procesos automatizados. El desafío es que esa combinación todavía es escasa en el mercado”, afirmó Natalia Romero, directora de Recursos Humanos de Celsur.
La brecha no solo responde a la falta de formación específica, sino también a la velocidad con la que evolucionan las necesidades del negocio. En un contexto donde la logística pasó de ser un área operativa a un factor estratégico, las empresas empiezan a apostar cada vez más por la capacitación interna y la reconversión de talento.
En paralelo, datos del Banco Central de la República Argentina muestran una creciente digitalización de los pagos y el consumo, lo que impulsa la demanda de servicios logísticos más ágiles y personalizados, especialmente en la última milla.
De cara a 2026, todo indica que la competencia por talento seguirá intensificándose. En un sector donde la eficiencia define resultados de negocio, contar con los perfiles adecuados ya no es solo una ventaja: es una condición para crecer.