Proyectos viales impulsan integración tecnológica

El desarrollo de la red vial podría abrir la puerta a sistemas integrados de gestión para transformar la operación del transporte.


Ciulla: “El primer paso debe ser definir cuáles son esas rutas estratégicas por donde las mercaderías deben transitar con mayor eficiencia y eficacia”.


En un contexto donde la eficiencia logística se transformó en el eje central de la competitividad económica, Argentina se encuentra ante un punto de inflexión. Según un informe de la empresa de transformación digital SONDA, el anuncio del Gobierno nacional sobre la proyección de una red vial ampliada promete no solo mejorar la infraestructura física, sino también abrir la puerta a una integración tecnológica sin precedentes en el transporte de cargas y pasajeros.
Esta expansión de la red vial, orientada a potenciar corredores estratégicos, llega en un momento donde la gestión de flotas está dejando de ser una herramienta de reporte pasivo para transformarse en un sistema de acción proactiva.
El gran desafío del 2026 es superar la etapa en la que el sistema solo informa que un incidente ya ocurrió. La tendencia actual se inclina hacia la «IA proactiva», un modelo que SONDA está impulsando con fuerza en el mercado local. La clave reside en la bidireccionalidad: un diálogo constante entre el conductor y el centro de monitoreo.
Pablo Ciulla, gerente de Smart Cities & Mobility de la compañía, destacó la importancia de esta evolución: “Es necesario que en algún momento la gestión de flota en Argentina pase a ser bidireccional entre el conductor de un vehículo y un centro de monitoreo. El centro de monitoreo debe contar con información integrada, proveniente de distintos orígenes que permita a los operadores tomar la mejor decisión posible con ayuda de la IA”.
Según Ciulla, esta capacidad de análisis sobre grandes volúmenes de datos permite que, si se detecta una anomalía o una necesidad de cambio de ruta, “la decisión pueda ser transmitida de forma inmediata al conductor, permitiendo una acción inmediata y no un simple reporte de lo sucedido”.

 

 

Un triángulo de beneficios
La reestructuración del transporte público y de cargas no solo responde a una necesidad de ahorro de costos, sino a una visión integral del servicio. El informe destaca que “un sistema de gestión de flotas bien implementado equilibra los intereses de los tres actores fundamentales”.
El primero es que el usuario recibe información precisa sobre tiempos de llegada y desvíos. El siguiente aspecto es que la empresa optimiza su rentabilidad mediante el control de telemetría, exceso de velocidad y alertas de seguridad. Por último, el Estado puede gestionar recursos eficientemente y analizar matrices de origen-destino para planificar el crecimiento urbano.
“El origen de la información es el mismo para las tres partes, por lo que no habrá discrepancias en la información que reciba cada una de ellas», explicó Ciulla, subrayando que esta transparencia es vital para la confianza en el sistema.
Uno de los puntos más críticos de la nueva red vial es el mantenimiento. En este sentido, la tecnología de pesaje dinámico surge como la solución para evitar el deterioro prematuro de las rutas sin frenar el flujo logístico.
Esta innovación permite detectar el sobrepeso en movimiento, eliminando las detenciones innecesarias en básculas fijas que hoy ralentizan el transporte de cargas. “El pesaje dinámico beneficia no solo la competitividad logística, sino que también alarga la vida útil de la ruta por la que circula, un tema clave dada la situación actual de la infraestructura vial argentina”, dijo el ejecutivo de SONDA.

 

El camino hacia rutas inteligentes
Dada la vasta extensión territorial de la Argentina, la estrategia de SONDA como socio tecnológico se centra en la conectividad total. El objetivo es transformar tramos de asfalto en «rutas estratégicas» equipadas con conectividad durante todo el trayecto, iluminación inteligente y sustentable, cartelería informativa variable y áreas de descanso asistidas, y sistemas de seguridad y asistencia inmediata.
“El primer paso debe ser definir cuáles son esas rutas estratégicas por donde las mercaderías deben transitar con mayor eficiencia y eficacia”, concluyó Pablo Ciulla. Una vez asegurada la infraestructura digital sobre la física, Argentina podrá dar el salto hacia una logística de clase mundial, donde la tecnología no solo observe el camino, sino que ayude a transitarlo con seguridad y precisión.