Mientras se completan las aprobaciones pendientes, crecen las expectativas sobre inversiones, rentabilidad y el futuro de la red en la Argentina.
La venta de las estaciones de servicio Shell en Argentina al fondo suizo Mercuria Energy Group por una cifra estimada en US$ 1.420 millones abre una nueva etapa para la red local, aunque todavía resta conocer cuál será el impacto en la operación cotidiana de los negocios. El cierre de la operación sigue sujeto al cumplimiento de condiciones precedentes habituales, entre ellas aprobaciones regulatorias y judiciales.
Según se informó, Mercuria es socio mayoritario de Integra Capital, el grupo inversor que preside José Luis Manzano, en la petrolera Phoenix Global Resources, que opera en Vaca Muerta.
En declaraciones a Surtidores, el ex presidente de la Federación de Expendedores de Naftas del Interior, Alberto Boz, consideró importante enfatizar que “no hay cambio alguno en la operatividad ni en la calidad del combustible suministrado en Argentina”.
El directivo buscó llevar tranquilidad tanto a consumidores como a operadores al señalar que la petrolera continuará velando por la calidad de los productos y por los estándares de operación asociados a su marca. Además, sostuvo que los estacioneros tampoco deberían enfrentar modificaciones inmediatas, ya que la continuidad de la licencia implica mantener la red y los contratos vigentes.
Uno de los principales desafíos del nuevo escenario será mejorar la rentabilidad de los establecimientos. En ese sentido, los planes para la red podrían comenzar a conocerse a partir de 2027.
La expectativa del sector está puesta en que esta nueva etapa permita recuperar inversiones, mejorar los precios relativos y fortalecer el posicionamiento de las estaciones de servicio Shell frente a sus competidores.




