Una empresa transportista apuesta a la tecnología, la confianza, el sistema operativo y la posventa.
El transporte de frío es uno de los segmentos más exigentes del sector logístico, requiere precisión, estabilidad, confiabilidad mecánica y una respuesta ágil ante cualquier imprevisto. En el caso de Transporte El Casereño, la empresa opera con camiones Iveco desde hace más de 15 años.
Con 55 unidades activas entre Daily, Tector, Hi-Road, Hi-Way y ahora el S-Way, la firma se consolidó como cliente monomarca. José Luis Gorbeña, presidente de Transporte El Casereño destacó la satisfacción operativa, el servicio posventa y la red de concesionarios.
La posventa se complementa con un taller propio que opera con repuestos originales provistos por el dealer, mientras que la asistencia internacional es otro de los pilares que fortalecen la confianza de la compañía.
La llegada del S-Way marca un nuevo capítulo en la flota del cliente, que ya incorporó las primeras unidades y tiene proyectada una renovación progresiva hacia esta plataforma. Gorbeña destaca que el modelo introduce un salto tecnológico que impacta directamente en el transporte de frío.
El S-Way 6×2 tiene un motor FPT Cursor 13, 480 CV y 2.450 Nm de torque, transmisión ZF TraXon y normativa Euro VI. Entre otros aspectos positivos, figuran su consumo optimizado, más estabilidad y un nivel de emisiones más bajo. El paquete de seguridad incluye frenado autónomo de emergencia, alerta de cambio involuntario de carril, control de estabilidad y sistemas predictivos de conducción, lo permite mantener la temperatura del transporte en condiciones más controladas, evitando maniobras bruscas o situaciones imprevistas que puedan afectar la cadena de frío.
Además, la cabina rediseñada mejora la ergonomía, reduce el cansancio del conductor y suma confort en viajes largos, especialmente en tramos internacionales.




