Listos para el salto de demanda

El crecimiento de la formación neuquina eleva las inversiones y exige ampliar la infraestructura logística para abastecer una cadena de valor cada vez más compleja.

 

Vaca Muerta atraviesa una nueva etapa de expansión. Un reciente estudio del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), realizado a pedido de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de la Nación, estimó en 30.170 millones de barriles los recursos de petróleo técnicamente recuperables de la formación, un 89% más que la estimación realizada en 2013.
A la par de ese crecimiento, también aumenta la escala de la infraestructura necesaria para sostenerlo. YPF acaba de elevar a US$ 6.200 millones su previsión de inversiones para 2026, de acuerdo a la última comunicación realizada por el director ejecutivo a los inversores.
Pero detrás de los pozos, los oleoductos y las inversiones, existe otra infraestructura menos visible: la que permite abastecer y conectar a toda la cadena de valor. Más actividad implica más movimiento de insumos, equipos y materiales, además de mayores necesidades de almacenamiento, inventario, transporte y distribución.
“La arena de fractura es un insumo esencial y su traslado desde Entre Ríos hasta Neuquén representa un desafío logístico de gran escala. A ello se suma el abastecimiento de agua, aditivos, tuberías, equipos y otros materiales críticos, que deben estar disponibles en el momento y en el lugar requeridos. Esto demanda coordinar proveedores, transporte de larga distancia y última milla, almacenamiento cercano a los yacimientos, gestión de inventarios y trazabilidad, con capacidad para responder a cambios en la programación de cada etapa”, dijo Facundo Casillas, director ejecutivo de TASA Logística.
El fenómeno también abre una oportunidad para proveedores y empresas de servicios que forman parte del ecosistema de Vaca Muerta. La clave, según TASA, estará en que esa cadena pueda crecer de manera coordinada.