Buscando más eficiencia en los controles

El escaneo con neutrones –desarrollado para tareas de defensa- puede reducir costos en la revisión de los contenedores marítimos.

 

Este sistema utiliza neutrones para el escaneo, por lo que sería una tecnología más eficiente que los rayos X.


Las revisiones manuales de contenedores durante el arribo o salida de transporte de carga va quedando postergada a los anaqueles de la historia ya que ese método implica mucho tiempo y otorga poca eficiencia para el comercio exterior.
Los primeros pasos para superar aquellas viejas prácticas para inspeccionar los contenedores fueron los escaners de rayos X, ahora el uso de neutrones comenzó a abrirse paso en esta tarea básica para el control del comercio exterior.
Los equipos de rayos X permiten escanear contenedores en los que se almacenan los bienes y productos, de la misma manera en que usa en los aeropuertos para saber qué hay dentro del equipaje sin necesidad de abrirlo.
Esta tecnología se ha venido usando para inspeccionar los interiores de diversos elementos de manera no intrusiva, para verificar declaraciones aduaneras, para detectar drogas, explosivos, contrabando.
Sin embargo los sistemas de escaneo obsoletos le pueden costar al exportador entre 140 y 150 dólares por contenedor o más de 200 si el método fuera intrusivo e incluyera estiba y desestiba, según cálculos publicados por el diario ecuatoriano Expreso.
Esos costos podrían bajar entre 35 y 40 dólares de aplicarse un sistema de detección que pueda medir directamente la cantidad de carbono, nitrógeno y oxígeno presentes en los contenedores que podría identificar de manera concluyente el contenido para establecer si se trata de drogas, explosivos o contrabando.

 

Reducir costos
Un sistema de escaneo tridimensional de estas características fue desarrollado por el Ejército de los Estados Unidos en la década de 1970, para descubrir explosivos que estuvieran rodeados de sustancias inertes y hoy se puso a disposición del ámbito civil, como muchas otras tecnologías que el Estado terminó entregando al sector privado para su comercialización.
Este sistema, denominado IGRIS (por las siglas en inglés de inelastic gamma ray imaging system), utiliza neutrones para el escaneo, por lo que sería una tecnología más eficiente que los rayos X, con lo que puede ayudar a reducir costos y mejorar la seguridad en el comercio exterior.
Los neutrones penetran el contenedor para identificar qué productos se están transportando, de qué material son, cuántos son y cuánto pesan. Esta tecnología acaba de salir de las pruebas de laboratorio en Estados Unidos para empezar las primeras aplicaciones comerciales.
El monitoreo se hace a través de un software, sin intervención humana, el personal solo interviene para determinar cuándo será necesario que se emita una alerta y revisar manualmente el contenedor. Esto es más eficiente para el comercio exterior que con los rayos X que necesita que el personal esté al tanto de las imágenes que se muestran del escaneo.